Arquitecura Nórdica. Nodopía, Arquitectura y Diseño
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Museo Hans Christian Andersen

Todo comienza con un cuento…

En Odense existe un antiguo jardín que ha permanecido oculto a la ciudad durante muchos años, tras edificaciones de cemento. Un buen día, se dio la oportunidad de que la gran energía interna de este jardín fluyera libremente, y ocurrió que el jardín cobro vida, extendiéndose hacia las edificaciones próximas y adaptándose a las antiguas casas del casco histórico. El jardín se fue elevando hasta las cubiertas verdes de los futuros edificios de la ciudad, creando debajo suyo, una serie de extraordinarios espacios.

Éstos espacios son invisibles al exterior, ya que están cubiertos por un vestido de espejo, que refleja el jardín una y otra vez, prolongándolo hasta el horizonte. Aunque su apariencia exterior es imperceptible, en su interior existe una gran energía y fantasía, hasta el punto que de que la intensa fuerza interior acaba brillando al exterior.

Los espacios que esconde este jardín son tangentes al mundo real, de manera que al atravesar un imperceptible umbral el visitante se traslada a un mundo de fantasía que va descubriendo de manera personal y única, dependiendo de la edad, la estatura, la posición o la velocidad de cada uno.

La elevación del jardín crea una entrada a un mundo subterráneo de cuento de hadas, donde al mismo tiempo que se aprende, se experimentan contrastes espaciales mediante una compresión y descompresión del lugar; visuales mediante juego de luces y sombras; auditivos gracias a las corrientes de agua y olfativos gracias a la vegetación del jardín. Desde aquí, el visitante se sumerge en el universo de Hans Christian Andersen, visitando su casa de nacimiento, el memorial hall, leyendo sus obras o recreándolas en los talleres y el escenario. De manera imperceptible, el visitante ha ido elevándose con el jardín, encontrándose  al final del recorrido en un mundo aéreo, desde donde contempla las cubiertas de la ciudad. Esta vez por la cubierta, el jardín acompaña el descenso del visitante  hasta el corazón verde del jardín.

La incapacidad del intuir estos espacios al exterior, provoca que el visitante tenga que trasmitirle oralmente a las personas que nunca han estado allí su experiencia, fomentando como en los cuentos de Hans Christian Andersen, la oralidad entre las personas.

Un jardín que se eleva hasta los tejados de la ciudad

El lugar tienen una energía interna muy fuerte, sin embargo el criterio arquitectónico desarrollado durante el siglo XX no ha permitido potenciar esa energía, que sigue oculta bajo las edificaciones y el jardín hoy en día. A través de un solo gesto arquitectónico: elevar el jardín hasta los tejados circundantes, para deja que esa energía fluya libremente, y se manifieste arquitectónicamente por medio de un proyecto rico y diverso, que dote de una unidad al conjunto arquitectónico actual.

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Arquitectura Nórdica. Museo Hans Christan Andersen. Nodopía Arquitectura y Diseño

La energía se encuentra en el interior…

En los cuentos de hadas la apariencia exterior no es importante, es el interior de los personajes, sus cualidades internas, las que realmente importa, una belleza interior tan potente que acaba brillando a través de un exterior insignificante. Es por ello que el proyecto propuesta es imperceptible al exterior, su apariencia exterior desaparece en favor del bosque que le rodea. Sin embargo, en el interior despliega su gran potencial, y al caer la noche esta energía interna acaba atravesando la piel externa de espejos, irradiando al exterior su energía interna.

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Por debajo del gesto que eleva a los visitantes hasta las cubiertas de Odense, también se crea una prolongación de la calle que permite a los ciudadanos descender a una plaza soterrada en la que el museo se expandirá al espacio urbano, permitiendo realizarse diferentes actividades públicas como exposiciones, mercadillos, conciertos, actuaciones artísticas, títeres, cine al aire libre, etc. Las generosas dimensiones de la escalinata que desciende a esta plaza soterrada provoca que funcione también como un graderío al aire libre que estimula el uso de la plaza como anfiteatro al aire libre.

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La búsqueda de lo extraordinario…

Los cuentos de hadas evocan lugares excepcionales, que a pesar de encontrarse cercanos al mundo real, son tangente a él. Al atravesar un imperceptible umbral, los personajes de estos cuentos, así como los lectores, se trasladan a un mundo de fantasía, donde lo quimérico se torna real, y se alcanza lo extraordinario. El proyecto propuesto invita al visitante, mediante un sutil gesto arquitectónico, a adentrarse en un mundo extraordinario, que comienza como tantos cuentos de hadas, en las profundidades de la tierra, en un mundo subterráneo oculto, donde se descubren nuevos espacios al ir adentrándose en él, y nos va sorprendiendo con espacios ocultos, como las corrientes de agua subterráneas. Desde aquí, el proyecto guía al visitante hasta un ambiente que en los cuentos de hadas suele representar la antítesis del mundo subterráneo: el mundo aéreo. El proyecto se eleva hasta las cubiertas adyacentes, incitando a que el visitante descubra el accesible reino de las nubes, dejando ver las cubiertas de Odense desde una altura suficiente para experimentar una nueva dimensión del entorno.

Fusionando lo nuevo y lo viejo

El proyecto potencia una sinergía única entre las edificaciones existentes del centro histórico de Odense y el nuevo plan urbano, ya que por medio de un solo gesto la nueva Casa de los Cuentos de Hadas se adapta tanto a las particulares viviendas a dos aguas existentes en el casco histórico como a las cubiertas plantas a más altura del futuro proyecto urbanístico

El proyecto, aunque de carácter privado, crea un gran espacio público que cede a la ciudad de Odense, ya que la cubierta del interior del museo se convierte al exterior en un gran espacio público, que prolonga el jardín al resto de la ciudad, y que permite a los vecinos y los visitantes del jardín subir hasta la parte más elevada del proyecto, disfrutando de las vistas y del onírico ambiente.

Lo extraordinario se muestra en el proyecto al ritmo de cada visitante, cuando éste va avanzando en el edificio. Como en los cuentos de hadas, en los que el lector debe ir desvelando la trama mientras avanza en su lectura, a su ritmo, y de manera personal, el proyecto se despliega de una manera inesperada y sorprendente ante él, de manera que el visitante no acaba de comprender el espacio hasta que se encuentra en él, aunque lo puede ir intuyendo.

Estratégias sostenibles

El proyecto se estudio desde sus comienzos para optimizar la energía natural del lugar. Durante el día, el edificio capta la energía solar (paneles solares) y de la tierra (geotérmia). El agua de lluvia se recicla para el mantenimiento del jardín mediante depósitos que acumulan el agua en época de lluvias para descargarla en los periodos estivales

Autores

Juan José Pérez Moncho
Víctor Lledó García
Mateo Fernández-Muro Fernández-Muro

Colaboradores

Ana Medina
Eva Lucas
Bernardo Ramirez
Miguel Ángel García

Consultores

Abee. Arquitectura Sostenible

Odense (Dinamarca)

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